# Las tasas de tuberculosis y VIH se disparan en las prisiones, lo que constituye una amenaza para la salud pública

- Link: https://soropositivo.org/las-tasas-de-tuberculosis-y-vih-se-disparan-en-las-prisiones-lo-que-constituye-una-amenaza-para-la-salud-publica/
- Published: 2010-08-09T16:47:56-03:00
- Author: 

Mara Kardas-Nelson

 El hacinamiento, el reducido acceso a la atención médica, la falta de voluntad 
política y la preeminencia de poblaciones de alto riesgo entre los internos penitenciarios
contribuyen a crear una “tormenta perfecta” en lo que respecta a las infecciones
por VIH y tuberculosis entre la población presidiaria de todo el mundo, según anunció
un equipo de investigadores en la 40 Conferencia Mundial de la Unión sobre Salud
Pulmonar, que tuvo lugar recientemente en Cancún (México).

### Table Of Content

 * [Referencias](https://soropositivo.org/las-tasas-de-tuberculosis-y-vih-se-disparan-en-las-prisiones-lo-que-constituye-una-amenaza-para-la-salud-publica/#referencias)
 * [Traducción](https://soropositivo.org/las-tasas-de-tuberculosis-y-vih-se-disparan-en-las-prisiones-lo-que-constituye-una-amenaza-para-la-salud-publica/#traduccion)
 * [Leia também](https://soropositivo.org/las-tasas-de-tuberculosis-y-vih-se-disparan-en-las-prisiones-lo-que-constituye-una-amenaza-para-la-salud-publica/#leia-tambem)
 * [Relacionado](https://soropositivo.org/las-tasas-de-tuberculosis-y-vih-se-disparan-en-las-prisiones-lo-que-constituye-una-amenaza-para-la-salud-publica/#relacionado)

La doctora Fabienne Hariga, de la Oficina de la ONU sobre Drogas y Delitos, y el
doctor Alasdair Reid, de ONUSIDA, remarcaron las desalentadoras estadísticas de 
salud referentes a las personas que están en la cárcel. Según Hariga, hasta el 65%
de algunas poblaciones carcelarias están infectadas por VIH.

Además de esto, afirma Alasdair Reid, las tasas de tuberculosis en las prisiones
son hasta 50 veces superiores a las registradas en la población general. Se observan
tasas más altas en los reclusos que han cumplido sentencias más largas, lo que relaciona
el hecho de adquirir la tuberculosis con el tiempo pasado en prisión. Los internos
tienen, asimismo, más posibilidades de morir por tuberculosis y/o falta de tratamiento
que la población no encarcelada.

La doctora Hariga insiste en que estos malos indicadores no sólo suponen una amenaza
para la salud de los reclusos, sino también para la salud pública, ya que, al ser
puestos en libertad los internos, el VIH y la tuberculosis pueden propagarse con
facilidad en las comunidades.

El personal de prisiones, además, se ve afectado por la elevada incidencia de ambas
infecciones. En referencia a los proyectos relacionados con estas dos enfermedades
en cárceles (patrocinados por el Departamento de Correccionales de Sudáfrica y el
Instituto Aurum), Salome Charalambous señala que gran parte de los funcionarios 
de prisiones se sometieron a más pruebas, tratamientos y control de las infecciones
por las preocupaciones sobre su propia salud.

“Las cárceles no están aisladas de la comunidad”, advierte Fabienne Hariga. Y añade:“
Hay personas trabajando en ellas y existe una elevada frecuencia de reclusos que
entran y salen”.

Sin embargo, a pesar de las desalentadoras estadísticas de salud, las reformas penales
eficaces, que incluyen un aumento de los servicios sanitarios para los reclusos,
están lejos de ser una realidad. La especialista indica que “existe una falta de
interés” entre los artífices de políticas, lo que se traduce en una escasez de fondos
para abordar los problemas de salud de los internos. “En muchos lugares del mundo,
no existen programas sanitarios en las prisiones”, afirma.

La compleja naturaleza de las poblaciones reclusas también contribuye a que haya
un número reducido de programas. La doctora Charalambous mencionó problemas logísticos
que dificultan la realización de pruebas y la administración de tratamiento a los
prisioneros en el estudio sudafricano, que con frecuencia son desplazados de una
cárcel a otra o puestos en libertad, lo que interrumpe el seguimiento y tratamiento
del VIH y la tuberculosis.

En gran parte debido a su movilidad, se perdió el seguimiento del 21% de los pacientes
que iniciaron la terapia antirretroviral en el marco de uno de los programas del
estudio. En otra cárcel, siete de los 22 que fueron convocados para un seguimiento
habían sido transferidos a otro centro antes de realizar la revisión.

Para mejorar las bajas tasas de retención en los programas, el ensayo en marcha 
sólo inscribe a internos con una sentencia de cuatro meses como mínimo. Los responsables,
además, “etiquetan” a las personas inscritas, alertando a las autoridades penitenciarias
para que no las transfieran a menos que sea esencial para los propósitos del estudio.

Por otra parte, el uso de diagnósticos basados en síntomas para identificar posibles
pacientes con tuberculosis resulta difícil entre las poblaciones carcelarias. En
el estudio sudafricano, el 46% de los pacientes mostraron algún síntoma de tuberculosis,
mientras que el 37% presentaron tres.

Sin embargo, Charalambous conjetura que parte de esto puede atribuirse al entorno
carcelario en general, más que a la infección por tuberculosis específicamente y,
en consecuencia, indica: “El chequeo de los síntomas podría no ser tan eficaz en
este ambiente”.

Pese a estos retos, la doctora Charalambous se muestra esperanzada en que los reclusos
suponen un ‘público cautivo’ para el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis
y el VIH. Su estudio sugiere que los internos pueden mostrarse receptivos a dichos
programas: en una sede, el 98% de los reclusos aceptaron inscribirse. El doctor 
Reid coincide en esto y considera que los reclusos ofrecen oportunidades únicas 
para tratar a poblaciones marginadas.

Para estimular la realización de más programas sanitarios en prisión, el doctor 
Reid insta a llevar a cabo más estudios que valoren la tasa de infección por VIH
y tuberculosis en las cárceles: aunque los datos que demuestran la elevada tasa 
de infección por ambas dolencias entre la población carcelaria están fácilmente 
disponibles, resultan más difíciles de encontrar las cifras que señalen a las prisiones
como entornos propicios a su propagación.

A fin de promover la voluntad política, Reid aprueba la “defensa, identificación
y puesta en evidencia” de los países que potencian algunos de los peores indicadores
respecto a la superpoblación carcelaria, el VIH y la tuberculosis y las violaciones
de los derechos humanos. “El informe mundial es esencial para conseguir que los 
países se tomen esto en serio”, concluye.

### Referencias:

 Charalambous S _TB-HIV in prisons and the community response: the case of South
Africa_. Presented at the 40th Union World Conference on Lung Health, 2009.

Hariga F _Access to HIV and TB services in prison setting, injecting drug users 
in prisons: myths and realities_. Presented at the 40th Union World Conference on
Lung Health, 2009.

Reid A _Guidelines and advocacy: HIV/TB, prisons, IDU and poverty_. Presented at
the 40th Union World Conference on Lung Health, 2009.

### Traducción:

 [Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt)](http://www.gtt-vih.org/)

## Leia também

 * [Las restricciones británicas al acceso de emigrantes a la atención sanitaria retrasan la realización de pruebas y tratamiento del VIH](https://soropositivo.org/las-restricciones-britanicas-al-acceso-de-emigrantes-a-la-atencion-sanitaria-retrasan-la-realizacion-de-pruebas-y-tratamiento-del-vih/)
 * [Es necesario realizar un cribado más intenso de la tuberculosis en el caso de pacientes con VIH en Sudáfrica](https://soropositivo.org/es-necesario-realizar-un-cribado-mas-intenso-de-la-tuberculosis-en-el-caso-de-pacientes-con-vih-en-sudafrica/)
 * [Medio millón de muertes por tuberculosis en personas con VIH en 2008](https://soropositivo.org/medio-millon-de-muertes-por-tuberculosis-en-personas-con-vih-en-2008/)

**Este blog existe há 25 anos.**
Se você gosta deste trabalho, se ele te ajudou 
de alguma forma, deixe um comentário abaixo — eu leio todos e sempre respondo, mesmo
que demore um pouco.E se quiser, mande um Pix de **R$ 0,25** pelos 25 anos de trabalho:**
Chave Pix:** solidariedade@soropositivo.org_Você também pode me escrever para: claudio@
soropositivo.org_

### _Relacionado_
